La visión de Andrea

Housing


Protejer a los inquilinos y propietarios de viviendas durante el COVID-19 y asegurarse de que todos los habitantes de Boston puedan permitirse vivir aquí.

COVID-19 ha puesto una enorme carga en los inquilinos y propietarios de viviendas, en particular aquellos que han tenido que elegir entre arriesgar su salud y pagar el alquiler o la hipoteca. Andrea fue uno de los primeros funcionarios electos en Boston en pedir la prohibición de los desalojos y ejecuciones hipotecarias durante la pandemia. Ella cree que el gobierno debe hacer más para proteger a las personas de perder sus hogares.

Incluso antes de la pandemia, Boston estaba entre las ciudades de gentrificación más rápida de todo el país, solo detrás de San Francisco y Denver en un estudio nacional reciente. Creciendo en Boston, Andrea vio cómo su vecindario en South End y Roxbury se transformaban a medida que la gentrificación se extendía por la comunidad. Hoy, vemos este cambio arrasando en los  vecindarios de la ciudad.

En 2016, Andrea fue líder del esfuerzo del Consejo Municipal para aprobar la Ley de Preservación de la Comunidad, que ahora genera más de $2 millones anuales para viviendas asequibles, espacios abiertos y preservación histórica en todos los vecindarios. También trabajó con sus colegas para aprobar un impuesto de transferencia sobre las ventas de viviendas de más de $2 millones, para ayudar a financiar la construcción de viviendas asequibles en toda la ciudad. Andrea cree que debemos abordar la crisis de vivienda de Boston de una manera holística y equitativa, en lugar de soluciones superficiales (de curita).

Como alcaldesa, Andrea va a:

Proteger a los inquilinos y propietarios de viviendas de perder sus viviendas durante la pandemia. Dado que el gobierno federal no brinda ayuda que protegerá los hogares de las personas, Andrea ha presionado para asegurar que la ciudad y el estado estén haciendo todo lo posible para evitar que las personas pierdan sus hogares durante la pandemia. Continuará esta lucha como alcaldesa.

Trabajar para deshacer el efecto del racismo sistémico en la vivienda de Boston. Al igual que muchas otras ciudades estadounidenses, la política de vivienda racista como la línea roja, tiene acceso limitado a la propiedad de vivienda, asi como valores reducidos de la vivienda para los residentes de color. Andrea cree que el gobierno de la ciudad debe ser audaz y creativo para deshacer el impacto del racismo sistémico en la propiedad de vivienda, y asociarse con comunidades y bancos para lograr una mayor igualdad en el acceso a préstamos.

Priorizar la estabilidad de la vivienda. Andrea sabe que demasiado a menudo los residentes se ven expulsados de sus hogares por el aumento de los alquileres y los impuestos a la propiedad porque lo ha vivido personalmente y lo ha visto de primera mano en su distrito. El desarrollo inteligente y responsable debe permitir que nuestra ciudad crezca de una manera que también beneficie y proteja a los residentes actuales y antiguos de Boston, en particular a nuestros adultos mayores que viven con ingresos fijos. La ciudad también debe priorizar la satisfacción de las necesidades de las familias que luchan contra la falta de vivienda y todos los desafíos asociados.

Crear más y mejores viviendas asequibles. Andrea pasó años de su vida temprana en viviendas públicas y sabe lo fundamental que es una vivienda asequible, segura y de alta calidad para hacer de Boston una ciudad para todos. Como alcaldesa, Andrea hará que los desarrolladores sean responsables por sus compromisos de vivienda asequible y se asegurará de que nadie se quede atascado en una lista de espera para las viviendas públicas que necesitan desesperadamente.

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